El estrógeno desempeña un papel importante en el metabolismo, la inflamación, la sensibilidad nerviosa, el bienestar articular y la salud musculoesquelética en general. Cuando los niveles de estrógeno son demasiado altos, demasiado bajos o inestables, los pacientes pueden experimentar fatiga, cambios de humor, fluctuaciones de peso, problemas para dormir y mayor sensibilidad al dolor, lo que puede afectar sus actividades diarias. Descubra cómo el equilibrio estrogénico puede influir en la recuperación, la movilidad y el bienestar integral dentro de un enfoque de atención integral.